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Restaurante Recomendado La Nevera Roja

Historia

La historia de Entrepuentes se remonta a abril de 2004 con la apertura del primer restaurante en el Centro Comercial Berceo, que en agosto de 2013 cambió de ubicación en la galería, fue renovado completamente y reinaugurado. 

Posteriormente, Entrepuentes abrió su restaurante del centro de la ciudad, primero en la Gran Vía y luego en su actual ubicación en la calle Once de junio. 

La última apertura fue la del restaurante ubicado frente al Hospital San Pedro. 

Hoy, Entrepuentes, mantiene su esencia de empresa familiar pero da trabajo a más de 50 personas en La Rioja, fundamentalmente jóvenes. 

Hosteleros de toda la vida, entre sus señas de identidad se encuentran la calidad de los productos y la rapidez del servicio. Así, no utilizan productos congelados ni precocinados en sus elaboraciones, el pan es elaborado específicamente para Entrepuentes, y apuestan por suministradores locales de garantía (huerta, carne...). 

Para reforzar la calidad y la logística tienen en proyecto una cocina central que suministraría a todos sus establecimientos.

El negocio está fundamentalmente centrado en el servicio de restauración (desayunos, almuerzos y cenas) si bien el servicio de cafetería es cada vez más importante. Una de las claves es su oferta: una carta amplia, variada y muy cuidada.

Pero si Entrepuentes es una marca joven aunque muy consolidada, la experiencia hostelera se remonta a hace 40 años. Entrepuentes es el resultado de una trayectoria dedicada al servicio y una apuesta por la calidad destinada a satisfacer al cliente. Entrepuentes es un restaurante familiar porque está regentado por una familia y porque cuenta con un equipo humano considerado como parte de ella, que dedica su tiempo y esfuerzo a conseguir que este sueño se haga realidad.

Tres generaciones de hosteleros 

Enrique y Alberta crearon desde la nada un negocio de hostelería ambulante dedicado a las ferias por toda España construyendo un bar con sus propias manos y ampliando la ruta poco a poco cada año: el popular Mesón Las Camelias.

Ellos contagiaron a la siguiente generación el amor por la restauración y de ellos aprendieron sus hijas. Del matrimonio de una de ellas, Rocío Chavoy, con Víctor Mosquera nació la segunda generación de hosteleros de esta familia. El negocio creció con ellos y la calidad y el servicio se mantuvieron intachables. Las Camelias llegó a ser el restaurante líder de las ferias del Norte de España, siempre guiado por el mismo lema: máxima calidad al mejor precio.

La vida ambulante funcionaba pero la ciudad de Logroño era su casa y procedía echar raíces. La familia decidió crear un restaurante estable (una casa sin ruedas) en la ciudad, aportando toda la experiencia adquirida en esos años.

Si algo tenían claro cuando empezaron esta nueva vida era que tenían que trasladar desde su restaurante la esencia de la ciudad. La marca con la silueta de la ciudad desde el Ebro con sus puentes históricos. El nombre no podía ser otro: Entrepuentes. Además llevaron La Rioja y Logroño a su gastronomía, denominando a sus productos con lugares emblemáticos de la ciudad. 

Germán y Álvaro, los hijos de Rocío Chavoy y Víctor Mosquera, han aprendido todo lo que ellos captaron de sus padres y lo que adquirieron de su propia experiencia. De Rocío, tenacidad, trabajo, amor por el negocio y responsabilidad por hacer las cosas bien. De Víctor, la habilidad para integrarse en un negocio desconocido y llegar a dominarlo, sus dotes para las relaciones institucionales, su liderazgo y su capacidad para ser amigo de todos lo que le conocen.

Álvaro y Germán dirigen ahora este negocio junto a sus mujeres, Lourdes y Merchi, y a un gran equipo y constituyen una nueva generación que continúa la línea de trabajo de las generaciones que les precedieron, guiaron y enseñaron. 

Hoy, Entrepuentes son tres restaurantes, a los que se sumará pronto Entrepuentes City, otra iniciativa de la familia, y más proyectos de futuro para seguir generando riqueza dentro y fuera de La Rioja.

Crecimiento vía franquicia 

Después de haber crecido durante una década operando en propiedad, hasta gestionar los 3 restaurantes actuales y el cuarto de próxima apertura, Entrepuentes ha decidido impulsar su proyecto de franquicias, algo que comienza en 2014 tanto con Entrepuentes como con su versión adaptada: Entrepuentes City.

Entrepuentes entiende la franquicia como un modelo dinamizador del espíritu emprendedor, por lo que pondrá al servicio de sus franquiciados su experiencia de 40 años de éxito y liderazgo en el sector de restauración en La Rioja (los 10 últimos con la marca Entrepuentes), así como el apoyo de un equipo multifuncional altamente cualificado.

Las franquicias de Entrepuentes, además de un negocio de éxito probado, ofrecerán una selección de herramientas y servicios para facilitar a sus franquiciados la creación de su propia empresa, a los que se unirán unas condiciones económicas especiales y exclusivas.

Nuevo Entrepuentes City 

En septiembre de 2014, la empresa abre un nuevo Entrepuentes, pero en este caso con un nuevo concepto.

El nuevo establecimiento está situado en Avenida Portugal, 36, dispone de una superficie de 90 m2 y una capacidad para 85 comensales.

Entrepuentes City combina las ventajas de un restaurante de comida rápida y de calidad como Entrepuentes con lo mejor de una cervecería. Se caracteriza por la calidad de siempre en la materia prima con elaboración de todos los platos en el momento, una oferta basada en una selección de los platos de mayor éxito de Entrepuentes e importantes novedades como los bocazzas, los helados o la posibilidad de que los clientes se diseñen sus propios bocatas y hamburguesas, un servicio aún más rápido (sin servicio en mesa) y un ticket medio de 5€. Debido a esto, el precio es inferior al de Entrepuentes, pero con la misma calidad.

La oferta de Entrepuentes City incluye una selección de ensaladas y de picoteo, bocatas, bocazzas, hamburguesas y postres

Además de por la calidad de su oferta y la agilidad de su servicio, Entrepuentes City se caracteriza por un diseño moderno, joven y divertido, acercándose al ambiente de las cervecerías actuales, con una decoración y ambiente muy cuidados. Su decoración mezcla aspectos vintage con elementos cálidos pero con el estilo urbano y desenfadado característico de las clásicas cervecerías.